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Respuesta a la entrevista
publicada por granma, sabado 3 de julio, sobre las declaraciones
del Dr. Armando Caballero en la relación a Guillermo Fariñas
Dr. Darsi Ferrer
Director del Centro de Salud y Derechos Humanos Juan Bruno Zayas
La Habana, Cuba. 5 de julio de 2010.- En la entrevista realizada
al Dr. Armando Caballero, jefe del servicio de terapia intensiva
del Hospital Universitario "Arnaldo Milián Castro",
de la ciudad de Santa Clara, que apareció publicada en
el periódico Granma, Órgano Oficial del Partido
Comunista, el sábado 3 de julio, en referencia al estado
de salud del opositor pacífico Guillermo Fariñas,
alias el “Coco”, la periodista Deisy Francis Mexidor
comienza reconociendo que en Cuba es un privilegio de muy pocas
personas recibir una atención médica basada en la
aplicación de la ciencia, humanismo, profesionalidad y
una terapéutica avanzada y costosa.
Esta afirmación se desprende del énfasis que expone
inicialmente la referida Sra. donde destaca que en la lucha por
salvarle la vida al paciente Guillermo Fariñas, los médicos
que lo asisten le han aplicado los últimos adelantos de
la ciencia para atender su caso; señala también
que él recibe los servicios de prestigiosos especialistas
que enarbolan la máxima de que luchar por la salud del
ser humano es lo primero; y continúa especificando que
el Estado cubano no ha escatimado esfuerzos por garantizarle a
esa persona los medicamentos necesarios de última generación,
que se emplean en los más reconocidos centros asistenciales,
muchos de los que son adquiridos en el exterior.
Lejos de constituir un proceder especial resulta inherente a
la práctica médica cotidiana en la mayoría
de las naciones, el esforzarse porque los enfermos reciban una
atención de salud adecuada en la medida de las posibilidades,
esto incluye el respeto a la ética médica, el desarrollo
de la vocación humanista de los profesionales del sector,
la preparación profesional del personal de la salud acorde
con los adelantos de la ciencia y la aplicación de los
tratamientos más avanzados que se van descubriendo.
Como bien deja entrever la Sra. Francis Mexidor esa no es la
realidad de la mayoría de los enfermos cubanos, que reciben
una pésima atención médica, en instituciones
ruinosas y carentes hasta de los recursos básicos necesarios.
Tal parece que por esta razón la periodista deja manifiesto
en el encabezamiento de la entrevista su convicción de
que el Coco fariñas debe sentirse agradecido y privilegiado,
por los cuidados de salud que recibe desde que fuera ingresado
el pasado 11 de marzo, a consecuencia de un ayuno voluntario que
lo mantiene hoy en estado muy crítico y con peligro de
muerte.
El Dr. Armando Caballero comenzó a contestar las interrogantes
de Deisy Francis Mexidor en relación a la situación
de fariñas, utilizando argumentos manipuladores para desacreditar
la altruista y digna actitud del opositor huelguista.
Bien conoce este prestigioso especialista que en la medicina
actual todo enfermo es atendido partiendo de un enfoque biosicosocial,
o sea, integrando los factores biológicos, psicológicos
y sociales presentes que influyen en el estado de enfermedad del
paciente, situación que es ignorada a conciencia por el
Sr. Caballero.
El Dr. reconoce que Fariñas voluntariamente lleva 125
días sin ingerir alimentos por vía oral, debe agregarse
que tampoco ha ingerido líquidos durante ese tiempo, y
que no se ha negado a recibir asistencia médica. Esta segunda
condición de Fariñas el galeno la asocia con la
aseveración de que conscientemente se deja alimentar por
vía parenteral con una dieta balanceada, que lo ha llevado
a aumentar entre 4 y 6 Kg de peso corporal desde el ingreso.
Una cosa es ¨alimentación con una dieta balanceada¨,
como refiere el Dr. Caballero, y otra muy distinta resulta el
permitir ser tratado médicamente a base de frascos y ampolletas
endovenosas de aminoácidos, lípidos, vitaminas y
minerales.
Con derroche de conocimientos profesionales el Sr. Armando Caballero
le explica a la periodista la situación biológica
en la que se encuentra Coco Fariñas, además de los
procederes terapéuticos que le aplican y las complicaciones
que pueden sumarse a su ya comprometido estado de salud.
En ningún momento el prestigioso Dr. hace alusión
a los fenómenos psicológicos y sociales directamente
relacionados con la causa del estado de salud del enfermo y la
persistencia del cuadro clínico. Esa situación demuestra
que la asistencia médica que recibe el opositor huelguista
es incompleta, porque el equipo de especialistas que lo está
tratando obvia la causa del problema y no adoptan ninguna medida
o acción para influir tratando de modificarla.
Aunque la periodista no consideró necesario preguntarle
al Dr. Caballero, jefe del equipo de médicos luchadores
por la vida humana, sería bueno conocer qué opina
del reclamo de Guillermo Fariñas, quien dejó de
comer y tomar líquidos a voluntad exigiendo de esta manera
la libertad de un grupo de personas injustamente presas en las
cárceles cubanas, como castigo de las autoridades por pensar
diferente y ejercer derechos fundamentales, y que todos presentan
un estado de salud precario que los hace incompatibles con el
régimen de la prisión, lo que amenaza sus vidas.
Tanto la periodista Mexidor como el Dr. Armando Caballero se
esmeran en explicar el significativo costo asumido por el país
al garantizar los cuidados médicos de Guillermo Fariñas,
entre otras cosas hacen referencias a la extendida permanencia
en la sala de terapia, y a las más de 300 pruebas de diagnóstico
que le han realizado y a los medicamentos comprados en el exterior
que le suministran, todo ello sin cobrarle un solo centavo.
Asombra que estas personas preocupadas por las finanzas del país
jamás han manifestado una palabra ante la pésima,
irresponsable y criminal gestión económica de las
principales autoridades del gobierno, cuyo resultado es la hipoteca
del futuro de la nación, la quiebra de la sociedad cubana
y la causa directa de una parte importante del sufrimiento y las
penurias del pueblo cubano. Contradictoriamente Coco Fariñas
ha tenido la dignidad y valentía suficiente para denunciar
esa lamentable situación en numerosas ocasiones.
Según el Dr. Caballero, Guillermo Fariñas tiene
tanta confianza en la medicina cubana que rechaza las propuestas
recibidas de abandonar el país, porque aquí están
los médicos que le han salvado la vida. Se deduce de ese
planteamiento del Dr. que los años de prisión ilegal
sufridos por el Coco, las golpizas, amenazas e intimidaciones,
actos de repudio, detenciones arbitrarias, campañas de
descrédito, entre otras represalias no responden a su compromiso
estoico con la suerte del pueblo cubano, a su sensibilidad infinita
con el sufrimiento y el dolor que padecen sus compatriotas, a
su incansable esfuerzo y dedicación porque se reconozcan
y protejan las libertades y derechos elementales de los cubanos,
a su lucha pacífica y heroica por la libertad de Cuba.
Guillermo Fariñas no se ha ido de Cuba ni se irá
porque no es de los que abandona la pelea que libra por su querida
nación, de los que vuelve la mirada y oculta sus sentimientos
para evitarse problemas o recibir prebendas, tampoco es de los
que se doblega y ha demostrado siempre ser capaz de sostener sus
convicciones hasta las últimas consecuencias.
Las autoridades del gobierno pueden utilizar todas las maniobras
que deseen en su intento de manchar o desvirtuar la incólume
labor del abnegado y digno hijo de Cuba Guillermo fariñas,
tanto esa entrevista publicada por el periódico Granma
como las anteriores descalificaciones en otros trabajos donde
lo caracterizan como loco, agresivo y hasta delincuente común.
En Cuba y gran parte de la opinión pública mundial
se sabe claramente quien es el verdadero responsable de lo que
le suceda a su salud.
En medio de su enorme sacrificio, donde se debate entre la vida
y la muerte luchando contra sí mismo, como último
recurso de llamar la atención de dirigentes insensibles
que desprecian a las personas, Fariñas se está apagando
y en cualquier momento llega a un punto de no retorno. Mientras
sufre consecuencias irreversibles para su desgastado organismo,
el psicólogo de profesión y opositor pacífico
por ideales demuestra con su acción que no es un suicida.
Siente tanto amor y respeto por la vida que es capaz de entregar
la suya por la vida de los demás.
Ya asesinaron en las celdas de castigo de la cárcel donde
estuvo confinado al mártir Orlando Zapata Tamayo hace sólo
unos meses, en un acto cobarde y cruel, con la complicidad de
sus carceleros, oficiales de la Seguridad del Estado y médicos.
Puede que el pueblo cubano no esté preparado para que le
arrebaten la preciada vida de otro valeroso hijo, negro y humilde.
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