La desinformación abruma
Por Ismael Sambra
ismaelsambra@nuevaprensalibre.com
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Duele saber que ciertas cosas ocurran: desastres naturales que roban la vida
a miles de personas, manos asesinas adiestradas para el terror y el exterminio,
dictaduras y dictadores que son verdaderas armas de destrucción masiva
que, cuando no matan, corrompen la conducta, anulan la voluntad, la moral
y el libre pensamiento, tanto de sus amigos como de sus disidentes. Duele
saber que ocurran cosas que podríamos evitar.
Todavía a la altura de nuestro siglo hay quien cree el manido discurso
de esos que dicen luchar por los oprimidos, por los pobres, por los explotados
obreros del capitalismo. No, no se puede creer en esos "arteros envenenadores
que se fingen defensores de los oprimidos para tener hombros en que alzarse",
como dijo José Martí. Todavía hay quien habla del renacer
del socialismo, incluso sin disfraces, a 15 años de su muerte o evidente
suicidio. ¡Claro, el sistema comunista es el modelo perfecto para encumbrar
tiranos!
Europa transitó a mediados del pasado siglo esa catástrofe y
se curó de espanto derrumbando insultantes estatuas erigidas en los
años de opresión. Parece que nuestra América pretende
vivir hoy la misma pesadilla que costo al mundo millones de vidas atrapadas
en la desesperanza bajo un sistema "intrínsicamente perverso"
capaz de ahogar los sueños hasta del más simple artesano. Los
pueblos ignorantes temen y aman a sus tiranos y "los cobardes son culpables
de las tiranías".
La desinformación juega su papel y abruma. Ya hemos hablado en este
sentido de la CNN el monstruo desinformativo creado dentro de los Estados
Unidos, el corazón del capitalismo, con sus mensajes y críticas
directas o subliminales, no para mejorar su sistema sino para tratar de destruirlo.
Los que monitoreamos sus informaciones (léase desinformaciones) percibimos
el montaje de los aspectos negativos de la guerra en Iraq y jamás los
aspectos positivos. Por eso nos sorprendimos cuando el día de las elecciones
iraquíes oímos la noticia de la masividad de los votantes en
las urnas, votando por la nueva Iraq, por la democracia y la libertad, a pesar
de las amenazas y el terror que quisieron imponer sus adversarios. Entonces,
no tuvieron más remedio que hablar, aunque efímeramente, del
tremendo éxito del evento. Hasta en ese extremo trabajan estos desinformadores.
Ahora guardan silencio sobre las etapas de reconstrucción y desarrollo,
sobre los importantes pasos logrados donde sólo quedaban ruinas materiales
y despojos humanos silenciados por la crueldad de un tirano que fue capaz
de asesinar a miles de hombres, mujeres y niños con bombas químicas
para sofocar rebeliones. Indigna ver como pervertidos reporteros de evidente
tendencia izquierdista o antiamericana enumeran los desastres de esta guerra
y no recuerdan los asesinatos masivos de Sadan Husein, con tal de descalificar
la acción necesaria o preventiva de EU contra el terrorismo internacional
que ha costado la vida a miles de inocentes. Hasta ese extremo llegan estos
irresponsables o traidores oportunistas de la libertad de expresión,
para lograr sus objetivos en su afán de confundir y alimentar el odio
contra la nación y el capital que los tolera y alimenta.
Estos reporteros "ocultan" que 47 países han restablecido
sus embajadas en Iraq, que 38 nuevas escuelas han sido construidas, 3100 escuelas
han sido renovadas, 263 están ahora en construcción, que el
servicio de policía tiene más de 55 mil nuevos miembros completamente
entrenados y equipados, que hay 5 academias de policías que producen
más de 3, 500 miembros cada 8 semanas, que hay más de 1,100
edificios proyectados (ello incluye 364 escuelas, 67 clínicas públicas,
15 hospitales), que el 96% de los niños menores de 5 años han
recibido las dos primeras series de vacunas contra la polio, que los ahora
medios masivos independientes consisten en 75 estaciones de radio, 180 periódicos
y 10 estaciones de televisión en los que dos candidatos iraquíes
a la presidencia han televisado debates con absoluta libertad.
Y según las informaciones de estos cínicos reporteros todo parece
indicar que el terrorismo va ganando la guerra, basados en los soldados muertos,
en los atentados terroristas que frecuentemente reportan. ¡Qué
vergüenza! Esta desinformación es altamente peligrosa para la
dignidad humana.
Dirigido a América Latina surge ahora una estación de televisión,
Telesur, creada por Chávez con los recursos del pueblo venezolano,
para la información totalmente tendenciosa; es decir, para la exclusión
y la desinformación. Allí seguro se retransmitirán los
reportajes negativos de la CNN. Irrespetuosamente se mostrará a los
tontos útiles una sola cara de la moneda, para organizar revueltas,
para acabar con las democracias, para alimentar el odio de los pobres contra
los ricos, no para que los pobres adquieran riquezas, sino para que los envidiosos
gocen viendo como la revolución bolivariana se las quita a los que
la crean. Cuba participa en el proyecto, pero las emisiones no serán
transmitidas al pueblo cubano. El tirano teme que se escapen imágenes
complicadas, que los cubanos descubran, comparen y saquen sus propias conclusiones.
La censura es total. No se confían siquiera de sus irresponsables "reporteros
izquierdistas".
A pesar de que han fracasado las técnicas de desinformar y censurar
que usan los gobiernos comunistas y las técnicas de gobernar para una
parte del pueblo y no para todo el pueblo, los malos gobernantes las utilizan
con todo propósito; porque es la fórmula del totalitarismo que
los convierte en tiranos. Los medios centralizados ayudan a ello y el Chávez
de Venezuela lo sabe. El nuevo discípulo de Castro, el tirano más
viejo del mundo, quiere hacer lo mismo, el mismo truco de dividir, de empujar
a unos contra otros. Y sectores ignorantes, envidiosos o desilusionados le
siguen el juego, no con la esperanza de recibir riquezas como recompensa,
sino con la carroña de la envidia, de que se la arrebaten a aquellos
que supieron un día crearla o producirla honradamente.
Es triste el consuelo de estos "pobres diablos" que parecen haber
olvidado que la llamada "Dictadura del proletariado" de los comunistas
se volvió en la práctica una dictadura contra el proletariado.
Parece que también Latinoamérica necesita curarse de espanto.
¡Pobre del pobre! Lamentablemente sufriremos todos, pero más
aquellos que conocemos sus verdaderas intenciones, más aquellos que
vivimos esa realidad por muchos años y que por ello odiamos más
estas formas modernas de esclavitud, desenmascaradas por José Martí
en su ensayo La futura esclavitud, al referirse al engendro comunista creado
por Marx cuando aún no había sido exacerbado y llevado a la
práctica por Lenin. La mentira corre cien años y la verdad la
alcanza en un minuto. La historia así lo ha demostrado.
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