Los pactos con el diablo nunca son buenos
Por Ismael Sambra
ismaelsambra@nuevaprensalibre.com
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La visita de Felipe Pérez Roque a varios países de la Unión
Europea trata de ponerle fin a la crisis provocada por Cuba y su ola represiva
contra la disidencia interna en marzo del 93. Pero se vuelve a la rutina para
que el diablo juegue, para que prometa y viole acuerdos.
Aunque el ministro cubano de asuntos exteriores haya expresado lo contrario,
su visita es para "rendir cuentas" de las malas acciones de su gobierno
ante el cónclave europeo. La larga lista de abusos que se cometen a
diario en Cuba contra el pueblo salen siempre a relucir como punto principal
y punto a superar para volver a las relaciones normales que sin duda necesita
más Cuba que Europa. Aunque Fidel Castro haya expresado que "no
necesita para nada de los europeos", sabemos que es todo lo contrario
y que sólo la soberbia y la desesperación que lo caracterizan
lo hacen decir tales sandeces alejadas siempre de los patrones de la alta
diplomacia y la realidad. El hecho de que haya enviado a su fiel pupilo a
ese viaje de turbulencias y reproches, lo demuestra.
Pero el cinismo del pupilo Felipe Pérez Roque, aprendiz de diplomático
sin sonrisa, de expresiones y rostro canino, no nos sorprende cuando expresa
que habría "gestos claros" por parte de las autoridades cubanas
si la UE no vota en contra de Cuba en la próxima Comisión de
Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
"Si la UE se apartara de la votación estéril, que genera
enfrentamiento, Cuba estaría dispuesta a sentarse con la UE a acordar
un programa", aseguró en un encuentro con eurodiputados de extrema
izquierda, socialistas y liberales del Parlamento Europeo que componen el
Grupo de Amigos con el Pueblo de Cuba.
Esto se llama "chantaje claro". Pero las cosas son al revés
de como este "pobre diablo" las plantea. Es el régimen cubano
quien tiene que dar primero "señales claras" de respeto a
los derechos humanos, para que entonces los países miembros de la Unión
Europea dejen de condenarlo cada año ante la Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas por las reiteradas violaciones que también
empujaron a Estados Unidos a implantar el supuesto "embargo económico",
"embargo" cada vez más vulnerado por los capitalistas y sus
ventas al contado de alimentos e insumos agrícolas. Pero siempre los
perros fanáticos del dictador quieren hacer ver lo contrario.
Dicen ahora que quieren diálogo y hasta acuerdos para quitarse de encima
ciertas presiones, las presiones que ellos mismos han provocado, para después,
cuando le aflojan la tuerca, pasar al mismo monólogo de intransigencia
política, al mismo discurso de odio, represión y muerte que
usan por más de 46 años.
Esperamos que esta vez el truco no les funcione tanto, porque los europeos
parecen determinados a lograr los cambios necesarios y a hacer cumplir lo
prometido. La presidencia de la Unión Europea, que ejerce actualmente
Luxemburgo, insistió este martes en su petición de que las autoridades
cubanas liberen a todos los presos políticos. En su reciente viaje
a Cuba, el secretario de Estado británico para América Latina,
Bill Rammell, pidió al gobierno cubano que libere a los presos políticos,
permita el acceso internacional a las prisiones y derogue la pena de muerte.
El alto funcionario no fue recibido por Fidel Castro, pero se reunió
con líderes disidentes y fue categórico cuando se reunió
con Felipe Pérez Roque y expresó las "preocupaciones"
de la UE sobre la necesidad de liberar a todos los presos políticos,
en especial a los 75 disidentes condenados en 2003, que desató el conflicto
con el bloque comunitario.
Una y otra vez se le pide al régimen que cumpla, que respete los derechos
humanos, que dé "señales claras" para poder suspenderle
las sanciones. Pero una y otra vez el régimen engaña y reprime,
porque ha sido y es la única forma que tiene para sostenerse. Sabemos
que el diálogo no funciona con los que no quieren oír, que esta
clase de autócratas sólo obedece con la presión internacional,
con los embargos, con el repudio de todas las clases políticas del
planeta. Nos sobran ejemplos contundentes como el de Sur África que
así lo demuestran.
Entonces, veremos qué clase de "señales claras" nos
quiere dar ahora el tirano cuando se acerque la fecha del 20 de mayo, fecha
de la celebración de la Asamblea para promover la Sociedad Civil en
Cuba, convocada por más de 300 importantes grupos y líderes
disidentes cubanos encabezados por la economista Marta Beatriz Roque, líderes
que han conocido en su mayoría el sabor de la cárcel y han perdido
el miedo. Esta asamblea intentará debatir un programa para la transición
pacífica hacia la democratización de Cuba. Sus protagonistas
serían el pueblo, el exilio cubano y un considerable número
de importantes personajes-símbolos de la democracia internacional como
Mikhail Gorbachov, Lech Walensa, Jimmy Carter y Vaclal Havel que han aceptado
la invitación para asistir al singular evento.
Veremos que "señales claras" dará el régimen
podrido en su fase terminal. Nosotros pronosticamos que serán "señales
claramente negativas", que intentarán una vez más cercenar
la libertad de expresión y reunión, que prohibirán este
evento y que utilizarán como siempre cualquier pretexto para reprimir
y suprimir cualquier clase de disidencia contra la dictadura de un sólo
partido, el partido comunista que encabeza Fidel Castro.
Entonces los 25 países de la Unión Europea sufrirían
un nuevo desengaño mucho más duro que el que sufrió Canada
cuando su Primer Ministro Jean Chretian viajó a Cuba para pedir la
liberación del famoso "Grupo de los cuatro" y presentó
al dictador un plan concreto para ayudar a la transición pacífica
hacia la democracia. Entonces ya no habrá por qué hacer inútiles
diálogos, ni concesiones a un régimen de naturaleza diabólica,
y la comunidad internacional tendrá así un valioso argumento
a la hora de utilizar como arma la presión tan necesariamente unánime,
tan urgentemente impostergable en estos tiempos de lucha sin cuartel contra
el totalitarismo y el terrorismo; es decir, contra los enemigos de la libertad.
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