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Cultura y Educación
CHINA: Nadie se reencarnará
sin permiso del gobierno
LiberPress- AcePrensa- Para ser comunista y ateo, el régimen
chino se toma muy en serio el “opio del pueblo”. En
Tíbet ha decretado que nadie puede ser la reencarnación
de un Buda sin previa autorización del gobierno. En un
editorial, The Boston Globe (24-03-2008) señala la paradoja.
Fuente: The Boston GlobeFecha: 27 Marzo 2008
“Los gobernantes comunistas de China parecen creer que la
única manera de sofocar el espíritu tibetano de
resistencia es atribuirse la autoridad espiritual necesaria para
dictar las reglas del budismo mahayana, la religión de
los tibetanos”. Para los creyentes, los Dalái Lamas
son emanaciones del Buda de la Compasión, que se encarna
en ellos. Cuando muere un Dalái Lama, el Panchen Lama –emanación
del Buda de la Luz y segunda autoridad religiosa tibetana–
tiene la facultad de reconocer en qué niño se ha
reencarnado el Buda de la Compasión. A su vez, el Dalái
Lama designa al nuevo Panchen Lama que sucede al fallecido.
“Pero en agosto pasado, Pekín decretó que
en adelante será ‘ilegal e inválido’
que alguien se convierta en ‘un Buda viviente sin autorización
del gobierno’. Tal vez no exista en chino una palabra que
exprese con exactitud la mentalidad que puede llevar a tan cruda
atribución de autoridad sobre las creencias ajenas. En
griego se diría con el viejo término hybris”.
El régimen chino imagina que desaparecerá la resistencia
tibetana al dominio de Pekín si consigue imponer un Dalái
Lama que pueda tener controlado. Lo mismo ha querido hacer con
el Panchen Lama, al designar a un niño para suceder al
anterior, después de detener y confinar al que los tibetanos
consideran el verdadero.
“Alguien debería decir a los actuales gobernantes
del Reino Medio que
su celestial poder imperial no se extiende a los puros aires de
las montañas
del Tíbet”.
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