|
Latinoamérica Hoy
Estafas en llamadas a Cuba
Pensé que la experiencia era nueva, pero al consultar
a un amigo de Miami, mi hijo y yerno, todo parece indicar que
esta sucia práctica se viene desarrollando desde hace un
tiempo. Llamé a casa de un hermano y me respondió
una mujer con acento oriental, le pedí que pasara a mi
hermana para conversar con ella. Muy atenta me dijo que esperara
un poco por encontrarse ella dentro del baño, pero no me
dio tiempo a solicitarle me pasara a otro de mis parientes. Escuché
el golpe que produjo el teléfono al ser colocado sobre
una mesita u otro mueble de madera. Espera, espera y vuelve a
esperar hasta que agotó mi paciencia, colgué sin
comprender esa extraña actitud de mi familia. Dejé
pasar otros minutos y repetí la llamada, respondió
la misma voz femenina con acento oriental, no me sorprendió
porque mi cuñada es santiaguera.
-¡Por Dios! Estoy llamando desde Canadá y me han
dejado esperando, esto cuesta. Le dije a la misma mujer que había
contestado antes.
-¡Mire, disculpe! El problema es que ella no ha salido del
baño. Volvió a colocar el teléfono sobre
el mueble y produjo el mismo sonido de la primera llamada. ˆEl
señor está enojado, dice que está llamando
desde Canadá. Le explicó a uno de los presentes,
porque podía escuchar las conversaciones mantenidas entre
ellos, todo parece indicar que se encontraban preparando algún
plato para despedir el año, sugerían agregar especias
a un plato. Espera, espera y vuelve a esperar hasta que se me
agotó la paciencia nuevamente y colgué definitivamente.
Mi hijo llegó en esos instantes y le comenté lo
ocurrido.
-¡Viejo! Eso me lo han hecho en varias oportunidades.
-Pero tiene que ser alguna pariente de Julita, tú sabes
que ella es de Santiago y la mujer hablaba con ese acento de ellos.
-No es oriental, están utilizando a venezolanos, ellos
hablan parecido a los orientales. Quise resistirme, pero unas
palabras escuchadas le daban la razón a mi hijo: „El
señor está enojado‰ expresado por aquella
mujer, no se ajustaba al lenguaje de la gente de mi tierra. Ni
existe el hábito de utilizar la palabra „señor‰
y enojado se hubiera sustituido por otra más común.
Además, esa extraña actitud de no dar tiempo a otra
opción de hablar con otra persona, es un detalle que no
tuve en cuenta desde la primera llamada, y que por supuesto, se
contradice totalmente a las costumbres de los nuestros, muy habladores
y donde con cierta vergüenza hay que cortarlos y pedirles
que te pasen a la persona con la que deseas hablar.
Después de escuchar las versiones de mi hijo, amigo y yerno,
dejé pasar un tiempo prudencial para volver a llamar y
cagarme en la madre de esa mujer. Desafortunadamente la llamada
fue desviada para China u otro país asiático.
¿Cómo funciona esto? Hay números telefónicos
del exterior o la isla que están pinchados, o sea, marcados.
Cuando se recibe una llamada desde esos números en el exterior
o de cualquier otro hacia los que se encuentran marcados en la
isla, esas llamadas son desviadas automáticamente hacia
las casas de esos „camaradas‰ venezolanos. Cuenta
mi hijo que han superado incluso las deficiencias presentadas
en los primeros tiempos, se refiere al uso de palabras ajenas
a nuestro uso y con origen en Venezuela. Lo que no puede detectarse
es, si la llamada fue desviada hacia Venezuela o es recibida en
casas habitadas por esos individuos en Cuba. El día 24
de Dic. yo había llamado al mismo número telefónico
y hablé con éxito, pero recuerdo haberles anunciado
que llamaría el 31 para saludar al resto de mis hermanos.
Cabe entonces la posibilidad de que aquella llamada fuera escuchada
también, posibilidad que no debe descartarse conociendo
la cantidad de personal que disponen para estos menesteres dentro
del Ministerio de Comunicaciones. No olviden a ese pequeño
ejército destinado para abrir las cartas que llegaban desde
el exterior con base en ese ministerio.
¿Qué debe hacerse ante un caso como éste?
Denunciar inmediatamente este hecho fraudulento ante la compañía
telefónica y anunciarles que dichas llamadas no se pagarán,
ya otras personas lo han hecho con éxito. Si la acción
es realizada como una represalia política o un simple fraude
económico, ninguno de nosotros está obligado a pagarlas
mansamente. Cuando llame nuevamente y no reconozca la voz de ninguno
de sus parientes, pregunte primero quiénes se encuentran
en la casa, si le niegan hábilmente esa información,
cuelgue el teléfono.
Arriba |