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Cultura y Educación
La depresión favorece la pérdida de masa ósea
en mujeres jóvenes
Un estudio elaborado por los Institutos Nacionales de Salud de
Estados Unidos (NIH) ha revelado que las mujeres menores de 45
años que sufren depresión tienen menor densidad
ósea que otras. Esta disminución es patente sobre
todo en la cadera,
lo que predispondría a sufrir fracturas osteoporóticas
durante la menopausia.
El grado de pérdida detectado en aquellas que sufren depresión
es igual o superior al provocado por el tabaco, el sedentarismo
o una dieta baja en calcio. Por eso, los autores consideran que
"esta patología debería reconocerse formalmente
como un factor de riesgo" para la disminución de la
masa ósea en las mujeres premenopáusicas.
"La depresión no suele estar en el radar de los especialistas
como factor que predispone a la pérdida de hueso, sobre
todo en mujeres premenopáusicas, pero debería",
explica uno de los autores, Giovanni Cizza, de los NIH.
En el estudio, publicado en 'Archives of Internal Medicine', investigadores
del Instituto Nacional de Salud Mental (parte de los NIH) realizaron
una densitometría –prueba empleada para medir la
Densidad ósea- a 89 mujeres entre 21 y 45 con depresión
mayor y a 44 controles.
Los resultados muestran que la prevalencia de una baja Densidad
ósea es más del doble entre aquellas que padecen
depresión, 28% frente a 11%. Las diferencias se detectaron
en especial en el cuello del fémur, la cadera y la columna
lumbar.
La relación entre ambas patologías es "biológicamente
plausible" ya que en la disminución de la masa ósea
hay implicados muchos mecanismos endocrinos y la depresión
afecta al organismo en diversos ámbitos, según han
revelado varios estudios.
En el estudio publicado ahora, los autores han detectado la presencia
de algunos marcadores biológicos en las mujeres con depresión.
Los niveles de algunas moléculas implicadas en la inflamación
(citoquinas) estaban alterados. Muchas de ellas "tienen propiedades
resortivas" (de destrucción del hueso), subrayan los
autores. Estos hallazgos sustentan la teoría de que la
depresión altera el sistema inmune y esto acelera la pérdida
de masa ósea.
"La osteoporosis es una enfermedad silenciosa. Es muy frecuente
que el primer síntoma que aparece sea un hueso roto. Ahora
sabemos que la depresión puede servir como bandera roja,
que las mujeres deprimidas son más propensas que otras
a llegar a la menopausia con un alto riesgo de fracturas",
señaló Richard Nakamura, subdirector del Instituto
Nacional de Salud Mental.
Tras alcanzar su máximo en la juventud, la masa ósea
va disminuyendo poco a poco con el tiempo. Tras la menopausia,
la caída de estrógenos sitúa a las mujeres
en un máximo riesgo para la osteoporosis. Si, además,
hay factores que predisponen a su aparición, se afronta
esta etapa con una densidad menor de lo normal y, por tanto, más
posibilidades de sufrir fracturas, con la consiguiente morbi-mortalidad
asociada a ellas.
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