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Farándula
Gloria Trevi: Una vida de contradicciones
Por ISTRA PACHECO/ Associated Press
CHIHUAHUA, México -
Gloria Trevi es una mujer repleta de contradicciones. Su vida
ha estado marcada por el escándalo y los excesos. Y aunque
ya no usa el cabello engreñado ni las medias rotas, no
ha podido ( ni querido ) desvincular su nombre de la imagen alocada
que la ha distinguido desde el principio de su carrera.
Esas contradicciones se agudizan más con el pasar de los
años. En la actualidad Trevi se confiesa una madre dedicada
a sus dos hijos Angel Gabriel y Miguel Armando, no descarta tener
más prole en el futuro y a la vez asegura que uno de sus
más grandes sueños es operarse para "volver
a ser virgen".
En
el 2000 los eventos a su alrededor abrieron un parteaguas en su
vida. En ese momento las autoridades mexicanas la acusaron de
secuestro, violación y corrupción de menores, en
los que supuestamente fue cómplice de su ex manejador Sergio
Andrade.
El escándalo dejó entrever la posibilidad de que
la intérprete de "Pelo suelto" hubiese fomentado
orgías a pedido de Andrade, con las coristas que llevaba
de gira, bajo la promesa de que más adelante el manejador
le daría impulso a sus carreras como solistas.
Trevi siempre se declaró inocente de las acusaciones. Luego
de cuatro años y medio en prisiones de Brasil y México
fue exonerada de los cargos y liberada en septiembre del 2005.
De la cárcel salió con el hijo que tuvo estando
encerrada, Angel Gabriel, y con la tristeza de haber perdido antes
una niña a pocos días de nacida.
La cantante no quiere hablar ya de esa etapa de su vida, que los
medios insisten en escarbar, y tampoco puede evitar las lágrimas
cada vez que le preguntan. Sólo prefiere recordar lo necesario.
Por ejemplo, las extremas necesidades que se padecen en las cárceles.
Con esa vivencia a flor de piel le nació una "obligación
moral" de crear una fundación para ayudar a las mujeres
que están en prisión bajo condiciones extremas.
A través de la entidad, llamada Ana Dalai como su fallecida
bebé, ha hecho actividades de recaudación de fondos
y ha llevado ayuda a varios reclusorios y centros de rehabilitación.
Pero su labor filantrópica no significa que se convertirá
en "Gloria Trevi de Calcuta", como ella misma se apresuró
a aclarar en una rueda de prensa esta semana. Adelantó
que seguirá haciendo locuras y no se cohibirá al
expresarse.
"A mis fans les gusta la rebelde que yo soy. Los que no me
quieren porque me consideran una descarada, no es que me vayan
a querer ahorita por esto. Yo no voy a cambiar mi manera de vestir,
como ahorita, traigo mi minifalda y mis rayos eléctricos.
Yo soy como soy", declaró.
A algunos les extraña que esta mujer, de 38 años,
haya crecido en el seno de un hogar estable, sin carencias económicas.
La cantante ha dicho que recibió una buena educación,
pero que su actuación en los escenarios, en que grita,
brinca, dice locuras y hasta parece una fiera, se deriva de un
deseo incontenible de expresarse.
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