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Derechos Humanos
Las jaulas de Telecom
Por Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Diciembre (www.cubanet.org)
Taxis de la empresa estatal Panataxi y camiones de la empresa
telefónica estatal Etecsa, fueron usados contra manifestantes
el pasado 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos
Humanos.
Los camiones de Etecsa fueron usados como carros-jaula durante
la salvaje represión dirigida por el gobierno de Raúl
Castro contra pacíficos manifestantes. La empresa está
operada por la corporación transnacional de capital italiano
Telecom.
No contentos con su complicidad con el apartheid impuesto por
el régimen cubano en relación con el acceso a Internet,
Telecom parece comprometerse aun más en los empeños
represivos de la dictadura militar cubana.
Algunos opositores reaccionaron airados contra la transnacional
italiana. Telecom es pieza cardinal para todo un entramado técnico
que abarca las ilegales escuchas telefónicas que realiza
la policía de Seguridad del Estado, el acceso vedado a
Internet y el servicio telefónico excluyente y dirigido
a servidores leales del régimen.
Telecom junto al Grupo Empresarial Melia, de España y otros
inversionistas europeos, corren peligro serio de confiscación
cuando la libertad sea un hecho. No habrá punto final para
los extranjeros colaboracionistas. Este es consenso entre medios
opositores, que prefirieron el anonimato.
Ningún ejecutivo de Telecom se ha pronunciado sobre este
incidente. La Casa Matriz guarda silencio, al igual que sus oficinas
habaneras.
En opinión de muchos, entre los que me incluyo, la participación
Telecom en los esfuerzos represivos del régimen de los
Castro es el fruto opimo de las políticas europeas hacia
la dictadura militar castrista.
Cuando falta consecuencia en el momento de formular una política,
concebida en medio de una patética falta de principios,
los resultados tendrán que ser incluso peores. Si cada
gobierno europeo no toma conciencia de la situación, para
dar los pasos precisos que porten el mensaje adecuado a cada estado
violador sistemático del derecho de sus ciudadanos, el
mal se hará presente. Para un estado violador de derechos,
da lo mismo apalear cubanos con recursos europeos, que amparar
terroristas asesinos, preparados para atacar ciudades y ciudadanos
europeos.
De alguna forma misteriosa se emparentan las jaulas de Telecom
de La Habana, usadas contra activistas del movimiento Pro Derechos
Humanos, con los ayes de dolor de las víctimas del terrorismo
en Madrid, Londres y Milán. Esos son terroristas, pero
a fin de cuentas, también son revolucionarios. Esto es
algo que jamás debe olvidarse o ser pasado por alto.
jgonzafeb@yahoo.com
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