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Deportivas
Bienvenida
apoteósica
al Inter
Por PETER MUELLO / AP/ RIO DE JANEIRO
Porto Alegre se tiñó el martes de rojo y por una
muy buena razón.
Miles de torcedores del Internacional, flamante campeón
del mundial de clubes, salieron a las calles de la ciudad del
sur de Brasil para recibir a los jugadores tras su viaje procedente
de Japón.
El Inter desbarató todos los pronósticos al vencer
en la final por 1-0 al Barcelona de España y campeón
de Europa.
La aeronave que trajo al equipo, escoltada por dos cazas de las
fuerza aérea brasileña, sobrevoló varias
veces sobre el estadio Beira-Rio del Inter para el deleite de
una multitud ataviada con toda clase de indumentaria con el color
rojo del club.
El gobernador de Rio Grande Do Sul, Germano Rigotto, le dio la
bienvenida a
la expedición del Inter y le entregó una medalla
a cada uno de los jugadores en el
aeropuerto de Canoas en Porto Alegre. Acto seguido, los jugadores
se subieron a cinco camiones para ser vitoreados en el trayecto
hasta el estadio.
El Beira-Rio estuvo colmado por 50.000 hinchas del Inter, los
cuales gritaron a todo pecho cuando el arquero Clemer levantó
el trofeo de campeones, además de usarlo como batuta para
dirigir el canto del himno del club.
"Llegar aquí ante tanta muestra de cariño me
ha permitido darme cuenta de la magnitud de lo que hemos logrado",
dijo el técnico Abel Braga.
La victoria tuvo el ingrediente adicional de que fue a expensas
del club en el que milita el astro brasileño Ronaldinho,
ex jugador del Gremio, enconado rival del Inter.
"Todos tenían al Barcelona como favorito", dijo
Clemer. "Pero ahora los campeones mundiales somos nosotros".
"Nunca olvidaremos la escena de ver a los jugadores del Barcelona
contemplando nuestro festejo", dijo el defensor Fabiano Eller.
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