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Reflexiones
Las 79 mas grandes fortunas de la Nomenklatura
Cubana
Por Kenneth Rijock en Miami
Consultor de Crímenes Financieros
Complinet, Londres/Nueva York
La poderosa élite que detenta el poder en la República
de Cuba continúa depositando sus malhabidos millones en
bancos localizados en Panamá, Brasil, México, Canadá,
España, y el Reino Unido. Estas poderoas figuras de la
"Nomeklantura" cubana derivan sus riquezas de una serie
de actividades que incluyen el lavado de dinero, el tráfico
de narcóticos, actividades criminales financieras y de
algunas de las tradicionales operaciones de corrupción.
La mayoría de las instituciones bancarias occidentales
que mantienen depósitos de los jerarcas cubanos no están
preocupadas con el hecho de que ellos sean personajes políticos,
de hecho "potencialmente vulnerables". Esto es así
porque ellos asumen, y probablemente lo creen honestamente, que
estos corruptos individuos no están violando ley alguna.
Asumen igualmente que Fidel Castro Ruz, el dictador cubano, les
ha dado a esos funcionarios dineros a manera de chantaje o que
les permite apropiarse de fondos porque le es conveniente permitirlo.
Algunos gerentes bancario podrían concluir que estos miembros
del poder en Cuba no han traspasado la ley en asegurarse los capitales
que sacan de Cuba y depositan en entidades en el extranjero.
Castro es un anciano, por lo tanto, un cambio de régimen
puede estar a la vista probablemente. Si el comunismo desaparece
de Cuba en el futuro cercano muchos banqueros occidentales podrían
arrepentirse de haber aceptado el capital cubano que escapa de
la Isla.
Les explicaré el porqué ...
COMPLICADAS LITIGACIONES EN EL HORIZONTE
Los cubanos anti-castristas exiliados en los Estados Unidos intentarán
vigorosamente privar de sus fortunas a los líderes de la
nomenklatura cubana cuando la democracia llegue a Cuba. Esto podría
implicar grandes litigios contra aquellas instituciones financieras
que aún mantengan fondos sustanciales de ex personeros
del régimen cubano.
La naturaleza de esas litigaciones, las dejamos a la imaginación
de cualquiera; podría ser imposible para un gobierno democrático
en la Isla probar que esos funcionarios castristas han violando
las leyes cubanas al adquirir esos millones. Esto sin embargo,
no descorazonará a aquellos que quieran recuperar esas
fortunas. En una situación como ésta se esgrimirán
abundantes razones. Estos argumentos podrían encontrar
jueces inclinados a favorecer sus reclamos en aquellas jurisdicciones
donde el sistema legal reciba presiones de gobiernos que quieran
despojar a esos comunistas de esos dineros. Incluso los propios
tribunales de la isla de Grand Caymán podrían ceder
ante presiones del gobierno de su majestad británica, que
a su vez recibiría presiones del gobierno estadounidense
en muchos de esos casos.
La amenaza de daños a la reputación institucional
en el marco de la super-competitividad típica del mercado
bancario moderno puede llevar a algunas de esas entidades bancarias
ponderar si fuese ciertamente ventajoso para ellos dar abrigo
a esas cuentas de los altos funcionarios de La Habana.
LO QUE REALMENTE CUENTA,
ES QUE POSEEN FASTUOSAS FORTUNAS
Cuba es un país pobre, pero no es difícil explicar
la procedencia de esas millonarias fortunas. Los exiliados cubanos
en Miami y en todas partes del planeta han estado enviando remesas
a sus familiares tras la "cortina de bagazo", desde
1960. Esos dineros siempre al final terminan en manos del régimen.
Los visitantes cubanos que viajan a la Isla llevan consigo sumas
en efectivo para sus seres queridos e incluso se les permite hacer
envíos de dineros legalmente desde el exterior a Cuba.
Los familiares cubanos cambian los dólares por pesos cubanos
a precios sobreinflados que favorecen al gobierno, el que además
ha añadido un impuesto del 10% en cada transacción,
desde el año pasado. Ellos gastan esos dineros en bienes
y servicios del gobierno cubano, enriqueciendo al régimen
aún más. La mayor parte de la moneda convertible
— e incluso de los pesos cubanos— que el gobierno
adquiere en ese proceso termina en los bolsillos de los altos
jerarcas de la nomenklatura cubana con la bendición del
propio Fidel Castro.
AHORA ES EL MOMENTO
La muerte de Castro puede tener lugar dentro de varios años,
pero una política prudente de los gerentes de las grandes
instituciones bancarias debería llevarlos a tomar esas
decisiones acerca de los depósitos cubanos, lo más
rápido posible. Si no tuviesen temor alguno de la avalancha
de pleitos legales que seguiría a la muerte del dictador,
al menos podrían tomar una decisión bien pensada
para estar tranquilos. Si temen a un futuro cargado de gravosos
pleitos legales, debieran sacar de sus instituciones a estos clientes
corruptos mientras aún tienen tiempo para poner distancia
entre ellos y los dineros malhabidos de los jerarcas cubanos.
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