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Reflexiones
Venezuela bajo la lupa
Por Pilar Rahola
Vice Alcaldesa de Barcelona España
La cuestión simbólica no es, obviamente, demasiado
importante, sobretodo si hablamos de despotismo, demagogia populista,
recorte de derechos fundamentales y un largo etcétera de
abusos que conforman, hoy, la pesadilla venezolana. Pero, a pesar
de ello, no puedo evitar expresar el dolor que siento cuando veo
escupir el nombre de Bolívar desde una boca tan inapropiada,
usando, abusando y contaminando la noble herencia del padre de
la independencia sudamericana.
Y ¿Qué tendría que ver aquel libertador culto,
ilustre masón, amigo personal de Humboldt y uno de los
hombres más importantes del siglo XIX, con el personaje
chulesco, golpista, inculto y aprendiz de sátrapa que ahora
gobierna Venezuela? La revolución bolivariana chavista
es, sin duda, un malvado reto a la democracia y a los principios
de la libertad, pero en el terreno simbólico, además,
un insulto a Simón Bolívar.
Con esta apropiación ilícita del patrimonio bolivariano,
Hugo Chávez recuerda cuáles son los dos pilares
que definen su mandato: la falta absoluta de escrúpulos
-incluso con la memoria-, y el uso de la manipulación como
método de gobierno. Manipulación informativa, sentimental,
simbólica.
Ahora acaban de producirse elecciones en Venezuela y nuevamente
aquel país sudamericano, tan relevante en toda la región,
ha lanzado al mundo un explícito SOS, con la inmensa mayoría
de los votantes rechazando un simulacro electoral que convertía
a los ciudadanos del país en secuestrados en su propia
casa.
El control político explícito del voto, la presión
laboral, social y policial sobre la oposición, la falta
rotunda de garantías democráticas y, globalmente,
el escándalo de un régimen que usa la democracia
como usufructo particular, como hacienda privada de los chavistas
en el poder, estos han sido los parámetros de unas elecciones
de vergüenza.
El resultado, con más del 75% de abstención, ha
superado las expectativas de la propia oposición, situando
sobre la mesa la asfixia con que vive la sociedad venezolana.
Sin embargo, este SOS lanzado con silenciosa valentía sería
recogido por un mundo que se
encanta con la retórica antiyanqui de Chávez, que
no se molesta en preocuparse del efecto desestabilizador que tiene
para todo Latinoamericana? y muy especialmente para Colombia-,
y que se desentiende del uso privado, oportunista y malévolo
que hace Chávez
de su potencial petrolero?
La pregunta es especialmente pertinente estos días en los
que el ministro José Bono se ha hecho la foto con el aprendiz
de dictador, ha avalado la vergüenza de una venta de armas
que solo puede servir para aumentar el peligro potencial del régimen,
y se ha despreocupado de la enorme responsabilidad que España
adquiere con este acto.
España ha vendido las armas al chavismo sin preguntas impertinentes,
mirando al otro lado de los abusos y las conculcaciones de los
derechos democráticos, sin mostrar ningún apuro
por el apoyo que Chávez da al carcamal cubano y, en definitiva,
comportándose como una multinacional sin alma, amiga del
primer dictador de pacotilla que tiene dinero para comprarnos
las vergüenzas.
De las muchas barbaridades que decoran la política exterior
española, especialmente rutilante respecto al grueso de
sus errores-, esta venta es una de las centrales, y sitúa
España en un cí-rculo de amistades peligrosas que
solo pueden llevar el paí-s al abismo
Cada dí-a somos más enemigos de los malvados yanquis,
alimentando así- con alegrí-a moruna el deporte
nacional del antiamericanismo que tantas simpatí-as genera
en la izquierda oficial. En coherencia, cada dí-a somos
más amigos de los regimenes que están fuera del
derecho, la razón y el sentido común. Abandonando
a los pueblos a su suerte. Me dirán que la polí-tica
exterior de los paí-ses no acostumbra a tener principios,
sino estrictamente intereses. Me dirán también que
Chávez tiene todo el capital del mundo para comprar voluntades,
y que la España de Zapatero está necesitada de venderse
al mejor postor.
Entonces, si es así-, si no hay otras entradas que el dinero,
si la geopolí-tica solo sabe conjugar el verbo mercadear,
entonces que el simpático y entrañable ZP no se
llene la boca de buenísimo retórico, que no haga
de Mafalda improvisada en las tribunas de la beatí-fica
ONU, que no nos hable del derecho y la paz, porque nadie puede
dar la mano a Dios y bailar con el diablo.
Y Zapatero se hunde moralmente cuando, hablando de moral polí-tica,
se va a la cama con un presidente inmoral.
¡Aló Presidente! se llama el programa de humor que
Chávez tiene en su canal privado, desde donde fustiga a
todo el mundo, se vende como un líder revolucionario contra
el imperialismo, protagoniza todo tipo de excesos verbales y,
en definitiva, encarna a la perfección a su propio personaje,
bravucón de barrio, populista y déspota. Si no fuera
porque da miedo, daría bastante risa. Pero no es cosa de
broma, y porque no lo es, el pueblo de Venezuela ha lanzado un
SOS claro, desesperado y trascendente.
¡¡¡Han gritado desde el silencio pero es un
grito vací-o en medio de una Europa que ha escogido estar
sorda!!! Ni lo de antes ni lo de ahora....no hay que desesperarse,
la dignidad y la justicia florecerán. ¡¡¡Actúa
de acuerdo al sentido común....!!!
(*La Dra. Pilar Rahola, ex-miembro del Congreso Español
y pasada Vice Alcaldesa de Barcelona, Cataluña, es una
de las más grandes conferencistas y escritora del mundo
actual, defensora de los valores morales, civiles y polí-ticos
occidentales y considerando que es católica, es doblemente
apreciado, pues ella es una paladí-n de la defensa del
pueblo judí-o en la España de estos días.)
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